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lunes, 25 de junio de 2012

En 1º4 la clase la dio Bruno (11) (25 de junio)


En la clase de hoy seguimos con lo que venimos viendo de clases anteriores: las conquistas de Alejandro Magno.
            En primer lugar hablamos de la tarea domiciliaria que había quedado del viernes en la que tenían que armar oraciones con palabras clave que dejamos planteadas.
Debían formar oraciones con palabras como inteligencia, audacia, origen divino, elementos que eran característicos de la personalidad de Alejandro. Además debían incluir la dificultad de dar una definición cerrada de su personalidad por la distancia en el tiempo que nos separa y porque muchos autores describieron a Alejandro desde su propia óptica, contando algunas cosas y ocultando otras.
            Con respecto a las conquistas, fuimos viendo una a una las principales batallas y comenzamos con la Batalla del Gránico en el 334 a. C. En esta batalla, Alejandro no se enfrentó precisamente al ejército persa sino que tuvo enfrente un ejército formado por mercenarios griegos, cuyo origen era Asia Menor. La victoria de Alejandro fue arrasadora. Los griegos desorganizados no pudieron contra la falange macedonia que puso en práctica su caballería al mando del propio Alejandro y eso le alcanzó para liquidar el pleito.


            Luego de esta batalla las costas de Asia Menor no presentaron mayor resistencia, estaban desprotegidas por lo que su conquista no fue difícil. Estas ciudades, antiguas polis griegas independientes, habían caído bajo dominio persa y Alejandro quería presentarse como su libertador, restaurando las asambleas y reconstruyendo algunos templos importantes. A pesar de que los griegos no se manifestaron a favor del rey macedonio, estas actitudes revelan su inteligencia.
            Cerca de Asia Menor, precisamente en Gordion, un lugar de Anatolia, había una leyenda en torno al nudo gordiano. Según cuenta el relato, ese nudo había sido hecho por un labrador, Gordios, para atar los bueyes a su yugo. Dicen que quien pudiera desatarlo (era un nudo sumamente complicado) se transformaría en el dueño de toda la zona de Anatolia. Alejandro al ver lo complicado del nudo, sacó su espada y lo cortó, en una demostración de su fuerza.
            Su objetivo a partir de ese momento era conquistar las zonas de la costa fenicia donde se encontraba el poderío naval persa. Sin embargo antes tuvo que enfrentar al ejército persa y al propio Rey Darío III en persona en ISSO (333 a. C.). Esta batalla fue el segundo enfrentamiento decisivo de la conquista y fue desastrosa para los persas. Fue tan grande la conmoción de Darío al ver que sus tropas eran derrotadas por las macedonias, que huyó hacia el este olvidando a su esposa, a su madre y al tesoro real del que se apoderó Alejandro.


            Luego de esa gran victoria, Alejandro se dirigió a Egipto. En su camino tuvo que enfrentar adversidades como la resistencia de la ciudad de Tiro, que tuvo que ser sitiada y asediada 7 meses para derrotarla. Encolerizado, Alejandro, arrasó con toda la ciudad y vendió a sus habitantes como esclavos.
            En Egipto Alejandro fue recibido como un libertador del dominio persa, y el Rey macedonio trató de cuidar esa imagen. Lo coronaron faraón  e hijo de Amón. Además construyó una de las ciudades más bellas y más ricas de la Antigüedad, Alejandría.
            Siguiendo con su ruta, Alejandro estaba en condiciones de atacar le corazón del imperio persa, donde le esperaba la victoria más importante, la Batalla de Gaugamela (331 a. C). Según algunos cronistas, en esta batalla Darío reunió a más de 500.000 soldados a sus órdenes. El número de persas frente al de macedonios era sumamente mayor. Sin embargo, a pesar de que Darío no pudiese creerlo, Alejandro salió victorioso. La derrota dejó al imperio persa sin defensa y Alejandro no tuvo más que adentrarse en sus territorios sin mayores problemas.


En este momento sacamos algunas cuentas y formamos oraciones: Desde el año 334 a. C al 331 a. C inclusive (4 años) Alejandro conquistó las parte más rica del Imperio Persa. A pesar de que su campaña duró 11 años, el imperio había quedado a su merced en sólo 4 años. Las conquistas de Alejandro no tenían precedente y eso fomentaba su fama de descendiente de los dioses o encarnación de estos en la tierra.

            Por delante aún seguí con vida Darío, y Alejandro se dispuso a asesinarlo para sucederlo en el trono. En su búsqueda alcanzó las ciudades de Babilonia y Susa donde fue recibido como un Rey. Persépolis, la capital administrativa del Imperio, no corrió con la misma fortuna. Alejandro temía que allí se reorganizara el ejército de Darío, entonces la entregó a la furia de sus soldados que la saquearon y la incendiaron.
            Antes de que Alejandro pudiera capturar a Darío, éste fue asesinado por un sátrapa del norte, Besos, que despertó la furia de Alejandro. Le otorgó a Darío honores fúnebres dignos de un Rey y más tarde capturó a Bessos y lo entregó a la familia del difunto Darío para que lo asesinaran de la forma más cruel.
            A partir de allí, la travesía de Alejandro tuvo otras características: se enfrentó a poblaciones nómadas; a un clima y un territorio diferentes, más boscoso, lluvioso y tropical; a elefantes. Entre estas luchas Alejandro perdió a su querido caballo, Bucéfalo, y le dedicó una ciudad, Bucafalia. Cuando ya las tropas no soportaron más el esfuerzo de estar 11 años en campaña decidieron volver. Entonces el rey macedonio mandó construir 12 altares a los dioses olímpicos y una columna con la inscripción “AQUÍ SE DETUVO ALEJANDRO”.
            Sin embargo, luego de un duro regreso a través del desierto, Alejandro no pudo disfrutar de sus conquistas, ya que luego de pasar un año instalado en Babilonia, murió víctima de una gran fiebre. El gran imperio por él construido no perduró luego de su muerte. Como siempre ocurría, luego de la muerte de un Rey macedonio, se inició un período de conflictos entre quienes querían ocupar su lugar y el imperio terminó dividido en varias regiones.
            En la próxima clase vamos a trabajar más profundamente con la organización que Alejandro le dio al imperio a medida que avanzaban sus conquistas aunque ya adelantamos algunas cosas. En primer lugar la astucia de Alejandro hizo que buscara por todos los medios que no lo vieran como un usurpador del poder sino como Rey legítimo. Además reorganizó los impuestos y les cambió el nombre de “tributos” por “contribuciones de guerra” para que no parecieran tan negativos. Buscando una UNIÓN ENTRE VENCIDOS Y VENCEDORES, se casó con varias princesas persas, entre ella Statira, hija del Rey Darío. Adoptó muchos elementos orientales como sus vestimentas y el ceremonial de la corte. UTILIZÓ LA ANTIGUA ORGANIZACIÓN DEL IMPERIO PERSA EN SU PROVECHO MANTENIENDO LAS MISMAS INSTITUCIONES (SATRAPÍAS) Y COLOCANDO MACEDONIOS E INCLUSOS PERSAS AL MANDO DE ESOS TERRITORIOS.




Presten atención a esta imagen porque vamos a realizar actividades con ella.

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