Google+ Followers

lunes, 25 de junio de 2012

En 1º2 la clase la dio Graciela (8) (25 de junio)


En la clase de hoy continuamos hablando del ejército macedónico. Recordamos de la clase pasada y anotamos en el cuaderno los elementos más importantes de dicho ejército: la falange  como forma de organización y la Sarissa como nueva arma de combate. Escribimos en el cuaderno que estos dos elementos ya los había introducido  Filipo II que a su vez los había tomado del ejército Tebano. También recordamos y anotamos que el ejército macedónico  influencia espartana en lo relativo a la formación de los combatientes, el ejército macedónico al igual que el ejército espartano son ejércitos profesionales.
Con respecto a la falange recordamos que se trataba de una formación estratégica  en la cual se formaban 16 filas de 16 hombres. Cuando mencionábamos esto Fausto planteó una duda, le parecían pocos estos hombres para derrotar a los persas. Entonces dijimos que no siempre ganan las batallas aquellos ejércitos que tengan mas soldados y que aquí entra en juego la estrategia militar, los macedónicos definitivamente eran numéricamente muy inferiores a los persas, pero tenían una mejor estrategia y también supieron aprovechar cierta desorganización en el ejército persa. A esto hay que agregarle otro elemento, la organización del ejército en base a falanges implica como dijimos la formación de 16 filas de 16 hombres y 6 de estas formaciones  conforman un regimiento (1536 hombres) y Alejandro contaba con varios regimientos, a lo cual le debemos agregar la caballería.
Otro elemento novedoso que recordamos y anotamos en el cuaderno es el referido a la introducción de la SARISSA, un a especie de lanza que medía cerca de 5 metros y tenía tanto funciones ofensivas como defensivas.

Luego de esto escribimos como título en el cuaderno:
La Conquista
Comenzamos recordando  los argumentos que usó Alejandro para convencer a los griegos de la necesidad de derrotar a los persas, estos argumentos: Liberar a las polis hermanas del Asia Menor y vengar el incendio de Atenas por parte de los Persas.
Nos preguntamos entonces ¿Cómo habrán recibido estas polis hermanas de Asia Menor al ejército de Alejandro?. No fue bien recibido, algunas polis se opusieron a su conquista, pero finalmente venció Alejandro  y estas polis terminaron, en cierta forma, cambiando a los persas por el ejército de Macedonia, donde había una guarnición persa se instaló una guarnición macedónica, los impuestos que antes pagaban a los persas los cambiaron por una “contribución” de guerra al ejército de Alejandro, aunque Alejandro si permitió que se restablecieran los regímenes democráticos. Entre las polis griegas que mas se resistieron a Alejandro estaban Mileto y Halicarnaso.
Al proseguir su marcha Alejandro se enfrenta por primera vez al ejército persa con el propio Rey Darío III, en la batalla de ISSO en el 333 a.c. Batalla de la que Alejandro sale victorioso y la cual el Rey Darío debió huir  emprendiendo la retirada y provocando gran desconcierto entre sus propias tropas que veían como su Rey huía de los macedónicos. A raíz de esta batalla Alejandro pudo apoderarse del tesoro real y también tomó de rehenes a la familia del propio Rey Darío.
Esta imagen representa la batalla de ISSO y en ella pueden ver a Alejandro (a su derecha) y al Rey Darío III (a la izquierda de su imagen).


Vimos posteriormente como Alejandro  emprende hacia las ciudades puertos fenicias como Tiro, que estaba ubicada en una isla, que luego de 6 meses de asedio toma con el resultado de miles de personas muertas y cerca de 30.000 personas vendidas como esclavos.
La entrada en Egipto de Alejandro fue totalmente distinta, aquí si vimos que fue bien recibido, aquí si fue recibido como un “libertador”, los egipcios ya estaban cansados de la ocupación persa.
Mencionamos y recordamos nuevamente dos de los elementos  claves para poder comprender como Alejandro pudo llevar a cabo todas sus conquistas: el creerse descendientes de los héroes mitológicos griegos y el uso de la propaganda como herramienta política, y dijimos que estos dos elementos los vamos a encontrar claramente aquí en Egipto. Es así que vimos como Alejandro rápidamente  se dedicó a reconstruir templos y a organizar administrativamente todo el territorio poniendo al mando a un funcionario Egipcio, no un macedónico, aunque se reservó para si la autoridad militar, llegando a fundar una ciudad con su nombre Alejandría. Vimos también como se relacionó rápidamente con los sacerdotes egipcios y logró que estos lo declararan Faraón y finalmente comentamos que Alejandro visitó el oasis de Siwa, que era un oráculo,  que cumplía la misma función que el oráculo de Delfos para los griegos, y que este aparentemente le habría dicho que efectivamente era hijo de Zeus. Esta confirmación de su origen divino definitivamente se debió de haber diseminado por todos los territorios, no nos olvidemos que Alejandro llevaba siempre consigo a Calístenes, que habíamos dicho que era una especie de “corresponsal de guerra” cuya tarea era relatar, con mucha exageración, la campaña de Alejandro.
En esta imagen pueden ver los restos del oráculo en el oasis de Siwa



Es así que Alejandro se dirigirá al corazón del imperio Persa con la confirmación de  ser hijo de Zeus, de ser casi imbatible y también con los recursos económicos  necesarios para hacer frente a las batallas que vendrán.
En la clase que viene vamos a trabajar la conquista en pleno territorio persa, vamos a ver como se manejó Alejandro a la hora de relacionarse con la población, como aprovechó para si las divisiones políticas que había a la interna del Imperio persa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario