En la clase de hoy continuamos hablando del reinado de Constantino. Hablamos de su relación con el cristianismo. Durante la época del Alto Imperio, y también durante la crisis y durante la época de Diocleciano y la tetrarquía el cristianismo no era una religión permitida en el imperio romano. Los cristianos eran perseguidos y muchas veces condenados a muerte de maneras diversas: crucificados, echados a las fieras en el circo (como el Coliseo) o abandonados en lugares inhóspitos. Sin embargo, el cristianismo ganaba cada vez más fieles, a pesar de estas circunstancias adversas.
Constantino fue el primer emperador en no perseguir al cristianismo. En el año 313 promulgó un edicto (el EDICTO DE MILÁN) que con su firma, decía que el cristianismo no sería más una religión perseguida. Algunos testimonios antiguos cuentan que antes de una batalla muy importante para él, porque si triunfaba quitaría un enemigo del camino y aumentaría su poder, Constantino vio como una cruz brillante en el cielo. Para él eso era una señal, y como triunfó, decidió que esa religión sería permitida en el imperio. Muchos de sus soldados se convirtieron prontamente al cristianismo. Él no lo hizo sino hasta que sintió la muerte muy cercana.
Hacia el final de la clase hablamos de la situación de las fronteras, que se barbarizaban rápidamente. Esto quiere decir que había cada vez más grupos de bárbaros viviendo dentro del imperio, con el acuerdo de las autoridades romanas. Algunos hasta llegaron a formar parte del ejército, pues en esa época había poca gente dispuesta a ser soldado romano.
En la clase próxima continuaremos hablando de esto y veremos qué pasó con los que vivían en las ciudades.
miércoles, 8 de octubre de 2014
martes, 7 de octubre de 2014
En 1º1 la clase la dio Agustina (15) (7 de octubre)
Intentos
de solución a la crisis del silgo III d.C
La crisis del silgo III había dejado al Imperio romano muy debilitado. La misma había dejado como huellas una gran
inseguridad, descreimiento en las
autoridades (emperadores), problemas económicos, y la gran debilidad del
ejército.
En el año 285
Diocleciano es nombrado como emperador. Este intentará solucionar los problemas
que había traído la crisis realizando
una serie de reformas. Lo primero que observó que el imperio era demasiado
grande razón por la cual decidió dividirlo en dos. Pero para eso necesitaría
otra persona que también gobernará. Es
aquí donde decide que era necesario que existieran dos emperadores (en
este período serán llamados Augustos).
Maxiniano. Pero ambos continuaban considerando que debido a la situación
en que se encontraba el imperio era muy difícil gobernar así, como solución a
este problema se crearon los cargos de Cesar. Cada augusto tendría un César.
Los césares
conjuntamente con los augustos se
dividirían los territorios y cada uno
gobernaría el territorio que le correspondiera. Esto se ve claramente en el
mapa. Otro de los problemas que se
solucionaba con este nuevo sistema era la sucesión de emperadores ya que al
morirse el emperador quienes los sucederían serían los césares. A este nuevo sistema de gobierno se le denomino
TETRARQUÍA que significa gobierno de
cuatro.
Otra de los
cambios realizados por Diocleciano fue
sacar a Roma como única capital del imperio. Ahora el imperio tiene más
de una capital y las mismas se encuentran cerca de las fronteras. ¿Por qué surge
este cambio? Esta nueva decisión tiene que ver con la inseguridad que había en
ese momento y con la instalación de pueblos extranjeros (bárbaros). Estos
amenazaban constantemente con invadir el
territorio.
Pero toda esta reforma no fue suficiente para solucionar los grandes problemas que estaba
sufriendo el imperio. Diocleciano ya mayor de edad y cansado decide
renunciar como emperador y retirarse
a su casa. Es el primer emperador romano que renuncia.
Como
consecuencia de esto los césares
Constancio Cloro y Galerio quedan como emperadores. Luego de la muerte de
Constancio cloro Constantino su hijo es aclamo por los soldados como el nuevo emperador. Esto llevó a que se
desataran numerosas luchas ya que no se estaba cumpliendo con lo establecido
por el nuevo sistema. Constantino es
proclamado como emperador en el año 306 y lucha durante veinte años de forma constante. Durante esas luchas
primero logró que la tetrarquía
pasara a ser triarquía (gobierno de tres), luego quedaron dos hasta lograr su objetivo que dar
como el único emperador. Cuando esto sucede el mismo se proclama Domine que
significa amo y señor.
Uno de los principales cambios que hizo fue marcar una nueva capital ubicada en la vieja polis
griega llamada Bizancio a la cual el llamará
“Nueva Roma” y luego de su muerte se denominará Constantinopla. Otro de los cambios que realizo fue la
aceptación del cristianismo, que anteriormente había sido perseguida.
lunes, 6 de octubre de 2014
Intentando solucionar la crisis (6 de octubre)
Hoy estuvimos hablando de cómo algunos emperadores intentaron enfrentar todos los problemas que se habían presentado durante el siglo III. Empezamos por la forma de gobernar el imperio.
Si el siglo III les había dejado un mensaje claro, era que el imperio romano era enorme, y por eso muy difícil de gobernar en tiempos difíciles, como cuando los bárbaros presionaban en las fronteras o la producción de alimentos bajaba dramáticamente causando todo tipo de problemas.
Como era usual en aquella época, Diocleciano había sido aclamado (es decir, nombrado) emperador por el ejército. No era el único en el imperio, pero logró llegar a estar en Roma y ser respetado. Comenzó a gobernar en el año 284, y como era consciente de la realidad del imperio propuso una forma de gobierno que pensó que se adecuaba a la realidad.
La llamó TETRARQUÍA, porque en lugar de haber un solo gobernante habría 4, no todos de la misma jerarquía ni de la misma importancia. Los dos más importantes eran AUGUSTOS, y los otros dos eran CÉSARES. También entre los dos Augustos y los dos Césares había uno más importante que el otro.
En la mente de Diocleciano esto solucionaba dos problemas gravísimos del imperio:
Vean este mapa de las cuatro regiones del imperio, y noten una cosa: Roma ya no es más la capital del imperio.
La capital de la zona gobernada por Diocleciano era Nicomedia, la de la gobernada por Maximiano era Milán (en latín se decía Mediolanum), la de zona gobernada por Galerio era Sirmio (Sirmium) y la de Constancio era Tréveris (Augusta Treverorum).
Lamentablemente, y a pesar de las virtudes de la propuesta de Diocleciano, las cosas no funcionaron. Todavía quedaban muchas luchas por el poder en el imperio romano, muchas regiones que no se sometían a ningún poder central, así que finalmente Diocleciano renunció a su cargo en el año 305. Se retiró a su casa de campo donde murió unos años después.
En esa misma época llegó al poder Constantino, que se convirtió en Augusto, por nombramiento del ejército al morir su padre. Eso fue en el año 305. Durante los siguientes 20 años el poder de Constantino fue en aumento. Primero logró que la tetrarquía se transformara en una triarquía, con 3 Augustos, y luego, quedaron solo dos... y finalmente, en el año 326 Constantino se proclamó DÓMINE que quiere decir Señor y Amo, y gobernó el Imperio sin compartir el poder con nadie.
También se abandonó la idea bastante irreal de que en el imperio romano había ciudadanos (característica del Alto Imperio). Ahora que el emperador era el Dómine, los habitantes del imperio eran sus súbiditos.
En la clase de hoy no tuvimos tiempo de escribir algunas de estas cosas en el cuaderno. El miércoles continuaremos hablando del gobierno de Constantino y el gran cambio que significó para el Imperio Romano.
Si el siglo III les había dejado un mensaje claro, era que el imperio romano era enorme, y por eso muy difícil de gobernar en tiempos difíciles, como cuando los bárbaros presionaban en las fronteras o la producción de alimentos bajaba dramáticamente causando todo tipo de problemas.
Como era usual en aquella época, Diocleciano había sido aclamado (es decir, nombrado) emperador por el ejército. No era el único en el imperio, pero logró llegar a estar en Roma y ser respetado. Comenzó a gobernar en el año 284, y como era consciente de la realidad del imperio propuso una forma de gobierno que pensó que se adecuaba a la realidad.
La llamó TETRARQUÍA, porque en lugar de haber un solo gobernante habría 4, no todos de la misma jerarquía ni de la misma importancia. Los dos más importantes eran AUGUSTOS, y los otros dos eran CÉSARES. También entre los dos Augustos y los dos Césares había uno más importante que el otro.
En la mente de Diocleciano esto solucionaba dos problemas gravísimos del imperio:
- primero, porque daba una mejor forma de gobierno a ese imperio tan vasto y complejo de gobernar.
- luego, porque había una forma de sucesión al trono establecida, cosa que como vimos, en la época del 'alto imperio' había causado muchos problemas cuando un emperador moría.
Vean este mapa de las cuatro regiones del imperio, y noten una cosa: Roma ya no es más la capital del imperio.
La capital de la zona gobernada por Diocleciano era Nicomedia, la de la gobernada por Maximiano era Milán (en latín se decía Mediolanum), la de zona gobernada por Galerio era Sirmio (Sirmium) y la de Constancio era Tréveris (Augusta Treverorum).
Lamentablemente, y a pesar de las virtudes de la propuesta de Diocleciano, las cosas no funcionaron. Todavía quedaban muchas luchas por el poder en el imperio romano, muchas regiones que no se sometían a ningún poder central, así que finalmente Diocleciano renunció a su cargo en el año 305. Se retiró a su casa de campo donde murió unos años después.
En esa misma época llegó al poder Constantino, que se convirtió en Augusto, por nombramiento del ejército al morir su padre. Eso fue en el año 305. Durante los siguientes 20 años el poder de Constantino fue en aumento. Primero logró que la tetrarquía se transformara en una triarquía, con 3 Augustos, y luego, quedaron solo dos... y finalmente, en el año 326 Constantino se proclamó DÓMINE que quiere decir Señor y Amo, y gobernó el Imperio sin compartir el poder con nadie.
También se abandonó la idea bastante irreal de que en el imperio romano había ciudadanos (característica del Alto Imperio). Ahora que el emperador era el Dómine, los habitantes del imperio eran sus súbiditos.
En la clase de hoy no tuvimos tiempo de escribir algunas de estas cosas en el cuaderno. El miércoles continuaremos hablando del gobierno de Constantino y el gran cambio que significó para el Imperio Romano.
viernes, 3 de octubre de 2014
La gran crisis del siglo III (2) (3 de octubre)
En la clase de hoy continuamos hablando sobre la crisis del siglo III y llegamos a sus peores aspectos.
Queríamos saber qué hicieron los emperadores para agravar aún más la situación, y entonces hablamos primero de la cuestión de los impuestos. En el fondo su poder dependía de cuanto dinero tuvieran, y eso dependía de la producción y los impuestos que pudieran recaudar. Eso ya lo habíamos visto la clase pasada.
Hoy hablamos de que, como tenían menos dinero porque había menos producción tuvieron la idea de subir los impuestos, cobrar un porcentaje más alto. Esto resultó el lo opuesto de lo que se proponían. Algunos productores se negaron a pagar (en realidad, no podían hacerlo) y otros simplemente dejaron de producir porque estaban verdaderamente agobiados por la situación. Algunos se refugiaron en monasterios, otros se fueron al ejército, otros trataron de hacer una nueva vida en otro lugar, otros se unieron a bandas de ladrones y salteadores.
Entonces intentaron otra solución, que tampoco resultó y contribuyó a agravar más la crisis. Decidieron devaluar la moneda. En aquella época las monedas eran de metal precioso (oro o plata) y valían por sí mismas (no como nuestros billetes y monedas). Para devaluarlas las derretían y les agregaban un metal menos valioso, como el cobre o el plomo. En un primer momento, el emperador resolvía el problema porque tenía más monedas para pagar a los soldados o para comprar las provisiones para el ejército, pero luego, como esas monedas contenían poco metal precioso, había que entregar más monedas que antes para comprar una cosa. Esto provocó una inflación de precios, que se sumó al proceso de carestía que habíamos visto la clase pasada, relacionado con la disminución de la producción de alimentos.
Finalmente, hablamos de la ANARQUÍA MILITAR.
En esas circunstancias, era comprensible que el prestigio del emperador se viera muy disminuido. No podía proteger al imperio del ataque de los bárbaros, tampoco podía garantizar la seguridad interna, la alimentación...
Entonces sucedió que, primero en algunas regiones y luego por todos lados, grupos de soldados empezaron a proclamar emperadores a sus jefes militares porque los veían como una autoridad efectiva en la lucha contra los bárbaros. Esos nuevos emperadores gobernaban una región tal vez no muy extensa, y lo que sucedió con la mayoría de ellos fue que duraron poco en sus cargos y murieron violentamente. Eso sucedió también en la propia Roma.
Es por esto que los historiadores denominan a este período ANARQUÍA MILITAR, porque no se sabía efectivamente quien gobernaba el imperio romano en esa época. Había una gran confusión y caos en este sentido, que se agregaba al problema de la inseguridad, el hambre, la carestía...
En clase comentamos que entre los años 235 y 284 hubo al menos 74 emperadores que gobernaron sucesiva o simultáneamente en el imperio romano, de los cuales solo 4 murieron de muerte natural.
Queríamos saber qué hicieron los emperadores para agravar aún más la situación, y entonces hablamos primero de la cuestión de los impuestos. En el fondo su poder dependía de cuanto dinero tuvieran, y eso dependía de la producción y los impuestos que pudieran recaudar. Eso ya lo habíamos visto la clase pasada.
Hoy hablamos de que, como tenían menos dinero porque había menos producción tuvieron la idea de subir los impuestos, cobrar un porcentaje más alto. Esto resultó el lo opuesto de lo que se proponían. Algunos productores se negaron a pagar (en realidad, no podían hacerlo) y otros simplemente dejaron de producir porque estaban verdaderamente agobiados por la situación. Algunos se refugiaron en monasterios, otros se fueron al ejército, otros trataron de hacer una nueva vida en otro lugar, otros se unieron a bandas de ladrones y salteadores.
Entonces intentaron otra solución, que tampoco resultó y contribuyó a agravar más la crisis. Decidieron devaluar la moneda. En aquella época las monedas eran de metal precioso (oro o plata) y valían por sí mismas (no como nuestros billetes y monedas). Para devaluarlas las derretían y les agregaban un metal menos valioso, como el cobre o el plomo. En un primer momento, el emperador resolvía el problema porque tenía más monedas para pagar a los soldados o para comprar las provisiones para el ejército, pero luego, como esas monedas contenían poco metal precioso, había que entregar más monedas que antes para comprar una cosa. Esto provocó una inflación de precios, que se sumó al proceso de carestía que habíamos visto la clase pasada, relacionado con la disminución de la producción de alimentos.
Finalmente, hablamos de la ANARQUÍA MILITAR.
En esas circunstancias, era comprensible que el prestigio del emperador se viera muy disminuido. No podía proteger al imperio del ataque de los bárbaros, tampoco podía garantizar la seguridad interna, la alimentación...
Entonces sucedió que, primero en algunas regiones y luego por todos lados, grupos de soldados empezaron a proclamar emperadores a sus jefes militares porque los veían como una autoridad efectiva en la lucha contra los bárbaros. Esos nuevos emperadores gobernaban una región tal vez no muy extensa, y lo que sucedió con la mayoría de ellos fue que duraron poco en sus cargos y murieron violentamente. Eso sucedió también en la propia Roma.
Es por esto que los historiadores denominan a este período ANARQUÍA MILITAR, porque no se sabía efectivamente quien gobernaba el imperio romano en esa época. Había una gran confusión y caos en este sentido, que se agregaba al problema de la inseguridad, el hambre, la carestía...
En clase comentamos que entre los años 235 y 284 hubo al menos 74 emperadores que gobernaron sucesiva o simultáneamente en el imperio romano, de los cuales solo 4 murieron de muerte natural.
miércoles, 1 de octubre de 2014
La gran crisis del siglo III (1) (1º de octubre)
![]() |
| Este mapa muestra dónde estaban las fortificaciones más importantes, marcadas en verde, amarillo y rojo |
Hoy vimos que luego de dos siglos de paz en el imperio romano (siglos I y II) las cosas empezaron a andar mal. Durante esos dos siglos, por temor a algunos pueblos vecinos del imperio, los emperadores habían hecho construir muros defensivos a los cuales llamaron LIMES (de ahí viene la palabra límite). Con el tiempo esas defensas cubrieron prácticamente todo el perímetro del imperio romano.
Todavía se pueden ver algunos restos que se conservan desde aquella época.
| Estos son restos del 'Muro de Adriano', que están en Escocia. Los hizo construir el emperador Adriano, que gobernó entre los años 117-138 |
| Esta es una reconstrucción del limes hecho con troncos Está en la zona de lo que hoy es Alemania |
Sin embargo, a pesar de todo, a fines del siglo II los bárbaros atraversaron el limes y entraron al imperio romano en varios lugares. Esto era totalmente inesperado y les provocó muchos problemas, que fuimos tratando de ver lentamente.
En primer lugar mencionamos que el ejército no estaba preparado para la tarea de detener a los bárbaros. Era necesario tener más soldados, más legiones, más transportes, alimentos, armas.... y todo esto costaba mucho dinero, además de requerir un gran esfuerzo de organización.
Lo que pasaba era que... mientras tanto.... como comentamos, Europa estaba pasando por una época terrible desde el punto de vista climático, y la producción de alimentos se reducía cada año un poco más.
Para el emperador esto era muy malo, porque sus recursos provenían de los impuestos, y los impuestos estaban en relación con la cantidad de producción. La producción descendía, la recaudación de impuestos también... y justo en el momento en que necesitaba más dinero para el ejército que debía marchar a las fronteras a detener y expulsar a los bárbaros.
Además...porque no solo el emperador tenía problemas, los productores que se veían afectados por la disminución de la producción intentaban resolver esta situación de alguna manera. Intentaron subir los precios, pero no fue efectivo. No tenían suficientes compradores, y más bien cada vez más todo aquel que tenía algo corría el riesgo de ser atacado por bandidos y ladrones que no tenían otra forma de vivir. Muchos eran esclavos liberados o expulsados por sus propios dueños al no poder mantenerlos.
En conclusión, terminamos la clase hablando de una inseguridad tremenda y cada vez mayor en todo el imperio, pero particularmente en las ciudades.
En la próxima clase vamos a ver qué hizo el emperador para intentar mejorar esta situación.
martes, 30 de septiembre de 2014
El gobierno de la época del Alto Imperio Romano (siglos I y II) (29-30 de setiembre)
En estas clases estuvimos hablando de cómo se organizaba el gobierno y la administración del Imperio Romano en la época del Alto Imperio (o sea, en los siglos I y II después de Cristo).
Comentamos que después de tantos años de gobierno en forma de República, para muchos romanos era difícil aceptar una forma de gobierno monárquica, como era la del Imperio. También vimos que era imposible gobernar un imperio enorme con las instituciones de una república (magistrados, senado, asambleas...).
De esta manera la forma del gobierno mantenía algunos aspectos de la república, como por ejemplo que hubiera ciudadanos, aunque no participaban en el gobierno. Como ellos consideraban al emperador como el primer ciudadano de Roma, el más importante, el principal, esa forma de gobierno se conoce con el nombre de PRINCIPADO.
También hablamos sobre la administración del imperio. Nadie podía estar atentos a todos los problemas que se suscitaran en cualquier parte del imperio, así que los romanos lo dividieron en provincias. (ya habíamos visto que los persas lo habían dividido en satrapías, es decir, no era una idea nueva)
Vean este mapa:
muestra en dos colores diferentes que había algunas provincias que las administraba el senado, y otras el emperador.
En la clase también anotamos que ni Egipto ni Italia eran propiamente provincias. Italia era administrada por el Senado y Egipto era una propiedad personal del emperador (en esto seguían la tradición faraónica, según la cual la tierra de Egipto era del faraón, un dios entre otros que hacían funcionar la naturaleza).
Por último estuvimos hablando de cómo los impuestos que pagaban las provincias llegaban a Roma. No era sencillo, porque por ejemplo en el mar Mediterráneo había muchísimos piratas prontos para atacar barcos comerciales o barcos que llevaran lo que habían recaudado los cobradores de impuestos. Por eso, fue surgiendo la idea de que hombres ricos pudieran 'adelantar' al emperador lo que cobraría de impuestos en una determinada provincia, y luego ellos podían ir a la provincia y recaudar lo que habían pagado al emperador, o más... (o menos si las cosas no iban tan bien). Estas personas eran los publicanos, y eran muy poco queridos en las provincias.
Comentamos que después de tantos años de gobierno en forma de República, para muchos romanos era difícil aceptar una forma de gobierno monárquica, como era la del Imperio. También vimos que era imposible gobernar un imperio enorme con las instituciones de una república (magistrados, senado, asambleas...).
De esta manera la forma del gobierno mantenía algunos aspectos de la república, como por ejemplo que hubiera ciudadanos, aunque no participaban en el gobierno. Como ellos consideraban al emperador como el primer ciudadano de Roma, el más importante, el principal, esa forma de gobierno se conoce con el nombre de PRINCIPADO.
También hablamos sobre la administración del imperio. Nadie podía estar atentos a todos los problemas que se suscitaran en cualquier parte del imperio, así que los romanos lo dividieron en provincias. (ya habíamos visto que los persas lo habían dividido en satrapías, es decir, no era una idea nueva)
Vean este mapa:
muestra en dos colores diferentes que había algunas provincias que las administraba el senado, y otras el emperador.
En la clase también anotamos que ni Egipto ni Italia eran propiamente provincias. Italia era administrada por el Senado y Egipto era una propiedad personal del emperador (en esto seguían la tradición faraónica, según la cual la tierra de Egipto era del faraón, un dios entre otros que hacían funcionar la naturaleza).
Por último estuvimos hablando de cómo los impuestos que pagaban las provincias llegaban a Roma. No era sencillo, porque por ejemplo en el mar Mediterráneo había muchísimos piratas prontos para atacar barcos comerciales o barcos que llevaran lo que habían recaudado los cobradores de impuestos. Por eso, fue surgiendo la idea de que hombres ricos pudieran 'adelantar' al emperador lo que cobraría de impuestos en una determinada provincia, y luego ellos podían ir a la provincia y recaudar lo que habían pagado al emperador, o más... (o menos si las cosas no iban tan bien). Estas personas eran los publicanos, y eran muy poco queridos en las provincias.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Nace el imperio romano (5 de setiembre)
En la clase de hoy estuvimos hablando de lo que sucedió luego de la muerte de Julio César.
Contamos que él había adoptado a un sobrino nieto, que se llamaba Octavio. (luego de la adopción su nombre se cambió a uno igual al de su padre adoptivo, y el que tenía antes quedó modificado: así pues se llamaba Cayo Julio César Octaviano)
Era un militar y político muy ambicioso, así que se unió a otros dos (Marco Antonio y Lépido) para gobernar entre ellos la inmensidad de territorios que abarcaban los dominios de Roma.
Vean este mapa,
Lépido fue rápidamente eliminado de la escena política y quedaron solo Octavio y Marco Antonio... que finalmente llegaron a un enfrentamiento armado en la batalla de Accio (cerca de Grecia), en el cual Antonio y su alidad Cleopatra fueron derrotados.
Contamos que él había adoptado a un sobrino nieto, que se llamaba Octavio. (luego de la adopción su nombre se cambió a uno igual al de su padre adoptivo, y el que tenía antes quedó modificado: así pues se llamaba Cayo Julio César Octaviano)
Era un militar y político muy ambicioso, así que se unió a otros dos (Marco Antonio y Lépido) para gobernar entre ellos la inmensidad de territorios que abarcaban los dominios de Roma.
Vean este mapa,
Lépido fue rápidamente eliminado de la escena política y quedaron solo Octavio y Marco Antonio... que finalmente llegaron a un enfrentamiento armado en la batalla de Accio (cerca de Grecia), en el cual Antonio y su alidad Cleopatra fueron derrotados.
Marco Antonio era aliado, y en realidad también el esposo de Cleopatra, la reina de Egipto. Luego de esta batalla, ambos se suicidaron y Octavio quedó con todo el poder.
Así se convirtió en el primer emperador de Roma. El senado lo llamó Augusto, y es el nombre con el que reinó como emperador. También lo llamó Princeps, que quiere decir primero, principal ciudadano de Roma. El se llamó a si mismo Imperator.
Finalmente también vimos la duración del Imperio Romano y sus períodos:
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I
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I
|
II
|
III
|
IV
|
V
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ALTO IMPERIO
|
CRISIS
|
BAJO IMPERIO
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